viernes, 10 de septiembre de 2010

El cuerpo del niño en el jardín maternal

Guía práctica para comprender y atender a las perturbaciones tempranas en el desarrollo. Algunos signos y síntomas

Destinatarios:
Docentes de jardín maternal, Directivos de nivel inicial, Equipos de orientación escolar, pediatras, fonoaudiólogos, psicopedagogos, psicólogos, psicomotricistas, estudiantes de psicomotricidad

VIERNES 24 de Septiembre de 18 a 21.00 hs

Docente:
Mónica Beatriz Rodríguez

Licenciada en Psicomotricidad (UNTREF) Tpta de Estimulación Temprana

Organiza: TECAR 1° Centro De PSICOMOTRICIDAD de la Zona Sur
tecarpsm@gmail.com
http://psicomotricidadtecar.blogspot.com
o al TE: (011) 4202 4439 de 14 a 18 hs
(Se requiere inscripción previa)

La Relajación

La relajación como técnica responde a diversas prácticas y marcos conceptuales. Quiero decir que la relajación no es exclusiva de una u otra profesión. Sin embargo para los psicomocistas constituye un recurso fundamental de abordaje corporal que posibilita a los sujetos acercarse a un saber psicosomático sobre el propio cuerpo.
Respecto del cuerpo es posible situar dos campos: el campo postural y el campo del movimiento. En el campo de la postura misma, en el eje tónico-postural, se inscribe la presencia y la ausencia del Otro: inscripción que deja huella, marca y trazo de la experiencia compartida con el otro. Surge así la primera función de la puesta en juego del campo postural a la relación con otro, esto es: la competencia del cuerpo para recibir, para ser receptáculo. El cuerpo como receptáculo de la voz, las palabras, las miradas, el contacto, las imágenes, el cuerpo de otro. Fundamentalmente el cuerpo emerge como receptáculo de los deseos de la madre y “particularmente los efectos de captura de la postura y el mirar” (Bergés 1993)
De esta manera el campo tónico-postural pasa a ser no sólo el lugar de la expresión sino de la recepción, siendo esta última la primea función ligada a los avatares del encuentro con el Otro. A partir de aquí la organización del movimiento, de la motricidad va adquiriendo una direccionalidad, un sentido, se va inscribiendo en un proyecto.

¿CÓMO TRABAJAR LA RELAJACIÓN TERAPÉUTICA?

Primero nos vamos a detener en la palabra relajación.
La relajación se presenta como un conjunto de palabras y acciones para el cuerpo. Se trata de palabras sencillas, siempre las mismas designan lugares, regiones, partes, funciones del cuerpo. Por su parte las acciones junto con las palabras marcan, sitúan, patentizan la realidad corporal dando a ver al relajando lo propio del cuerpo: los instrumentos, los ritmos, el funcionamiento corporal. También confrontando con la propia ignorancia; en lo que el cuerpo tiene de visible e invisible.
En su finalidad más tradicional, las técnicas de la relajación –ya sea mediando la sugestión como con la técnica de Shultz o como la ejercitación con la técnica de Jacobson- Intentan influenciar a través de la distensión muscular y fenómenos fisiológicos ligados al descenso tónico, sobre la conducta y/o el psiquismo de los sujetos.
El Dr. Berges señala que no se trata ni de una gimnasia, ni de un aprendizaje, ni de una habilidad dirigida a contrarrestar los estados tensionales; “es un medio para que el sujeto esté en la escucha de lo que sucede en su cuerpo”, “un modo original de abordar al cuerpo en si totalidad y no solo la parte del cuerpo que hace el síntoma” (Bergés 1998).
Así la relajación habilita la puesta en funcionamiento de la función tónica en la que tiene de esencial: la fluctuación tónica. Al decir del Dr. Bergés es un encuentro con la historia misma de la función tónica.

¿QUÉ DE LO TERAPÉUTICO?

Para que lo terapéutico sea posible en el cuerpo de un sujeto, no sólo es necesario que el terapeuta transmita las técnicas más apropiadas sino que sea capaz de soportar y dirigir la singularidad con que cada paciente gestiona y transita su camino a través de la relajación. Lo terapéutico acontece al tratarse de una clínica de transferencia, siendo que el terapeuta cuenta con la escucha y su propio receptáculo corporal.
La relajación al llevarse a cabo en límite entre la función tónica y la emergencia de la función motriz, hace evidente la experiencia de la frontera corporal en su doble función de contener y delimitar. En la distancia que se genera entre las palabras y las acciones que sugiere el terapeuta y lo que vive y siente el paciente (niño o adulto) se instala la transferencia y el proyecto. Es en este espacio intermediario entre el adentro y el afuera donde se gestiona la relajación, anudando la experiencia corporal a las imágenes, el contacto y la palabra.
Siendo que la relación terapéutica demanda la puesta en juego del campo tónico postural y la abstención de la función motriz, convoca a la función imaginante en su tránsito hacia la representación, la imagen del cuerpo y el espacio temporalidad, acercando a los sujetos a un saber psicosomático sobre el propio cuerpo.

¿EN QUÉ CASOS ESTA INDICADA LA RELAJACIÓN TERAPÉUTICA?

Podríamos ubicar toda la gama de fenómenos y síntomas psicosomáticos: (asma psoriasis, enfermedades, autoinmunes, trastornos de la alimentación y/o el sueño), dificultades en la producción de imágenes y pensamientos, inestabilidades (tensional o deshiscente), inhibición psicomotriz, disgrafías, trastornos del lenguaje, dolores musculares, cefaleas, y en todos aquellos casos donde la estructura tónico postural esté puesta en cuestión.
“La relajación terapéutica es la versión escrita de la historia del cuerpo, a través de la relación que se establece con el terapeuta. No es otro modo de hablar acerca del cuerpo, sino otro modo de escribir sobre él” (Bergés 1991)